jueves, 12 de octubre de 2006

Encuentros fortuitos del 3er tipo...





Encontrabame en el, como algunas viejecillas suelen denominar, "coletivo", cuando una serie de acontecimientos afectaron el normal curso de mi destino. Me dirijo hacia el fondo del coletivo menos un medio, osea a la mitad del mismo (fondo de coletivo - medio coletivo = en la mitad). Espero que esa consigna matemética haya sido clara. Procedo a sentarme, como todo buen hijo de cristiano (hace tiempo ya que quise decir esa frase en el contexto que sea pero siempre quedaba como el culo), teniendo en cuenta que no soy hijo de cristiano. Podría decirse entonces que me senté como el culo, incómodo. Esto se debía a que una presencia maligna y acechante me inquietaba o...que hoy no me decido por nada y ya no se si me siento o no me siento o si me siento bien. Esto no tiene sentido y lo dejo por sentado.
Volviendo al relato anterior tengo el agrado de comentarles que sí!, era una presencia maligna la que me inquietaba y no que me habia sentado en...cosas...fálicas...feas. Diablos siempre quedo mal parado...o sentado. Lo curioso de esta Malignificación Presencial Sinverguenza (MPS) es que tenia tal poder que era capáz de acecharme estando sentada delante mio, dandome naturalmente la espalda, y vistiendo ropas estrambóticas comparables sólo con las del príncipe del averno llendo de compras a Once.


Repentinamente y sin haberme dado cuenta, se desató finalmente lo inesperado: se empieza a dar vuelta y a orientar su mirada hacia mi. Enloquezco. Todo lo veo en cámara lenta. La entidad no me es conocida pero sí familiar. Sus anteojos de sol, como si de protección para sus ojos satánicos se tratara, impedían el reconocimiento de su rostro. Eso anterior es una estupidez, los anteojos de sol son, de hecho, una protección para los ojos...satánicos. Inevitablemente y una vez mirandome fijamente, el feróz mandinga comienza a pronunciar lo que sería mi perdición:

Belcebú: - vos no sos...no sos...ese amigo...
Buen Cristiano: Ô_O
Belcebú: -...no sos ese amigo de...mi hija [espacio editado]
Buen Cristiano: T_T
Belcebú: - Siii...sos ese chico que era compañero de ella!
Buen Cristiano: - eerrhhh...si?
*Gente que me juzga mientras le echan una mirada a la situación*
Belcebú: - Aaahhh y no se yo como es que se dejaron de ver con mi hija...
No tan buen cristiano: *Porque era una hinchapelotas!* -mmmm...y...no se...señora.
Belcebú: - ay! pero que lastima! y vos seguis con esa novia que tenias?
No tan buen cristiano: - Errhh....no...no estoy más...hace rato...ya...
Belcebú: *Con cara de asquerosita* - Ay si mejor mejor, es un cambio para bien la verdad...muy bien...
Dudoso ser humano: Ô_Ô !!
Belcebú: - Y trabajas?..
Dudoso ser humano: - Sssi...en...una ofici...na...
Belcebú: -Aahh...mi hija trabajaba y estudiaba viste, pero la hice dejar de trabajar asi se dedica a su carrera...es una carrera corta vistesss...
Ser Ano-nadado: *Ay ella la hija perfecta pfffff*- jeje...s...si...je...
Belcebú: - Que lastima que ya no se ven! eran tan amigos!
Ser Cero Porciento: *¿?...mentira!!!*
Belcebú: -Ay me tengo que ir bajando ya, hasta luego!
Ser en Relajación: - Adios!...

*Reanudo mi musica tratando de imaginar que nada de esto pasó*

Muchos de ustedes se preguntarán "que carajos hago leyendo esto, si no es tan gracioso". Y si llegaron hasta aca les comunico que hay algo que desconocen.
Volvamos al pasado, en el momento en que esta entidad materna voltéa su cuerpo hacia mi. *Ruido de estar volviendo al pasado*. Mi primer reacción fué la de tratar de verle la cara y reconocerla a travez de sus anteojos. Mi segunda reacción fue mirar su corte de cara y cabello para determinar de donde conocía a esa...señora. Mi tercer y ultima reaccón, hasta que terminó la interacción, fue mirar su incipiente bigote. Un bigote que podría haber sido evitado despues de los 40.

El bigote no era lo que me preocupaba, sino el zoom in que le hice a un particular vello facial que dominaba al resto como si de un señor feudal se tratara. De grueso calibre, de punta refinada, de intrigante perpendicularidad con respecto a su cara, este era sin duda el vello más pendenciero antes visto. Grande fué la ansiedad que tuve durante ese momento, en el que hubiera muerto por hacer que se salga de alguna forma de esa cara y asi librar a todo un pueblo de vellos oprimido. Supongo que su reino de terror abrirá nuevas sucursales en toda la zona, dado que no parecía haber intención depilatoria aparente.

Y para los que están en el ambiente, sepan que Belcebú también hace que los conejitos se quiebren el cuello al caer desde una pequeña caja. Jaja! los sorprendí eh! Para los que saben de que hablo imaginen mi cara al verla!