jueves, 19 de octubre de 2006

From Oni-Sensei's Flog, de más cómada lectura acá...

Bienaventurados, es decir, bienvenidos mal dicho a ESTA, mi escoliótica columna de los jueves. El día de hoy tenemos una exquisita fotografía, producto de mis -in- capacidades. Si ustedes creían que sólo hablaba boludeces bueno…también las dibujo. No es más que un homenaje al mas grande, barbudo, talentoso a su manera y vestido de ropa de fuego, el Oni-Sensei Figo-Chan Raid Glade Poett into Da Fest Pump Cum Amateur Stylisho Desu Ne!...y gracias a que tengo este espacio aquí es que tengo que pagar mi cuota semanal de suckearle los soketes y NADA MAS que los soketes.

Hoy es un día de reflexión. Ayer también y probablemente también lo será mañana, tan sólo producto de mi reciente soltería. En este mismo segundo ha venido a mi mente, como si de un telegrama cantado se tratara, la renombrada frase “Whyyyy do you starreeee at the sky, with yourrrr blurryyyy eyesssss”. Nunca me lo había preguntado, pero ahora que lo pienso, si alguien me cantara al oído tan sensualmente con esa voz con la que me Mojo-jojo todo, seguramente daría como respuesta un sincero “Toy mirando al cielo porque quiero estornudar y no puedo sokete…volá, vamo volá de aca”. No te parece, Noe?

Son varias las reflexiones las de mi vida en estos momentos, tratando de encontrar ese conocimiento oculto que se esconde en cada pequeña esencia de la naturaleza. Sabiduría, entendimiento, son lo que hace falta en este tétrico y extraño mundo. Vos, sí, vos chiquita. Vos que querés darle una sorpresa a tu chico y no sabes que hacerle. Y que va que se te ocurre hacerle un bizcochuelo Exquisita porque sabes que a él le gustan. No pensaste que por ahí le dicen bizcochuelo porque son una versión burda del bizcocho. No, así y todo fuiste a lo del chino, compraste los huevos, la manteca, la harina para enharinar porque como no cocinas nunca la que tenias esta abichada y leche ya tenías en la heladera, de esa nueva que viene en cartón azul, porque trae vitamina C ahora viteh.

Llegaste a tu casa puteando porque el chino en vez de darte los 10 centavos del vuelto te dio un caramelo y te cagaron de nuevo. Gritaste “yosh!” mientras te arremangabas, y luego silencio. Volviste a tus cabales y te diste cuenta de que nunca hiciste un bizcochuelo. “No hay problema, leo la caja!”. Ahí es donde entra en juego el adquirir ese conocimiento. Seguiste los pasos como pudiste, te llenaste de manteca los codos, te saltó un grumo seco en el ojo cuando abriste la bolsita, vino tu hermano y te dijo como tenias que hacer mejor porque lo que estabas haciendo era una cagada, rompiste los huevos y te cayó un pedacito de cáscara inatrapable dentro de la clara y después de todo eso te diste cuenta de que no tenías batidora eléctrica y tenias que batir a mano limpia por 5 minutos o más! Una vez manca y bañada en tu propia preparación como si hubieras querido intencionalmente ese baño de crema en tu cabellera, te dispones a meterla en el horno que te habías olvidado de prender para que se caliente! U_U vas y la metes igual con el horno tibio y esperás hasta que hayan pasado 45 minutos.

Cuando abrís el horno la ves toda gorda y deliciosa (la torta) y la sacas para probar si está bien cocida por dentro con esa técnica que te hicieron creer que te la enseño tu abuela, pero en realidad nunca viste a tu abuela cocinando tortas, por lo que asumís que es algo genético de nosotros los humanos pasteleros. No vas y la pinchas con un tramontina desafilado que tenés por ahí y la torta se te desinfla como un zeppelín en descenso, con su colosal masa de aire esfumándose como arena que se escurre entre tus manos, como un montón de sueños que ya no volverán. Es oficial, felicidades: tu torta es un adefesio. No yéndote de tu asombro, puteas sin parar y sin amparo pero nada va a devolver tus sueños de hacerlo feliz, no habrá consuelo para tu corazón, pues tus bolsillos están vacíos para comprar otra, tu espíritu esta abatido, tu cuerpo está cansado, te pesan los parpados y tus músculos se relajan, no puedes mantenerte despierto un segundo más, y cuando yo diga a la cuenta de tres, dos, uno….serás un pollo! *chasquido* Aletea y cacarea todo lo que puedas pajarilla, chilla por todo ese maíz tostado, porque cambiaron los choclos pero seguirás empollando huevos de vacío y despertarás no siendo una nallinita a la cuenta de uno, dos, tres! *chasquido*.

Y que aprendimos de todo esto pequeñita? ¿No te diste cuenta todavía que si hubieras tenido la sabiduría y el entendimiento suficiente podrías haber horneado una bola de sueños e ilusiones de chocolate con cobertura Betty Broker y chispas de chocolate? No te alcanzó con leer lo que decía la caja, tuviste que meter la pata una y otra vez hasta que aprendiste a romper los huevos, cosa que pensaste que no te costaba tanto. Tuviste que aprender a no abrir el horno,a que poner amor en las cosas no soluciona todo y por eso vos querida pre-teen, nunca pares de brillar, porque algún día serás sabia y entenderás, como tu abuela.

Los quiero extraños.

Dr. Akira.