miércoles, 18 de enero de 2006

Al fondo a la derecha...

Bienvenidos nuevamente. Fin del saludo.
El tema de hoy: llegar a destino siguiendo el arcoiris y de las veces que me perdi buscando hospedaje (y un banio).
Suena el timbre. El viento sopla por la parte descubierta del patio mientras me dirijo a la puerta. El sol es debil pero se siente su calor. Mi bronceado es leve pero me siento mulaton (?!). Mis rimas son casuales, mas nada intencionales. Abro la puerta. Es alguien que a nadie le importa porque la idea era demostrar la simpleza con la que recibo gente estando en la Argentina (sigan leyendo pajeros si no entienden). Toda esta patrania se remonta a los hechos del actual Japon. Hemos llegado a Narita, el aeropuerto internacional de Tokyo, y estamos confundidos con la cantidad de salidas. Lo peor de todo: solo tenemos un mapa para llegar a nuestro hotel. Hasta ese punto todo parece no mas terrible que una galletita cayendo en tu taza de te y depositandose en el fondo despues de haberla mojado e intentar fallidamente morderla con, digamos...perspicacia. Subimos a un taxi. El conductor nota nuestra cara de boludo a punto de ser ejecutado y trata de hablarnos en ingles para que no intentemos escapar. Desafortunadamente no tenemos la direccion del hotel, tan solo el mapa. El extranio conductor lo estudia, lo da vuelta, como si fuese a entenderlo mejor alrevez, lo consulta una y otra vez, semaforo tras semaforo. Curiosamente despues de mirar el escueto mapa repetidas veces no nota en absoluto la pantalla de lcd que tiene delante suyo con un GPS que le dice a donde estamos parados en tiempo real. Haciendo caso omiso al intrepido aparato de guia computarizada (que palabra chota), milagrosamente nos deja en una esquina. Una vez fuera del taxi nos seniala hacia una esquina con sus guantes de Mickey Mouse. Hete aqui una novedad: los servidores publicos del Japon usan guantes blancos, si senior!. Dificultosamente llegamos a reconocer la fachada del barato hotel y nos preguntamos que diablos estaban pensando cuando nos dieron un mapa. Desalentadoramente para los que planeen visitar este pais, debo ser el que les traiga estas apocalipticas noticias que haran su viaje mas interesante...o un infierno intolerable, dependiendo de como se lo tomen. Aqui las casas NO tiene numero. De esta forma, los avanzados nippones, con sus trenes de 570 km/h, sus glamorosas mujeres, su automatizacion absoluta y su modernizacion suprema, no ven necesario el poner nombres a sus calles ni numeros a sus casas. Lo mas aproximado a una direccion que podemos lograr es una serie de 3 numeros que dice la zona general, la cuadra donde esta y el numero de lote o casa, siendo esto confuso de todas formas porque no estan en orden a la hora de rastrearlas en un mapa. De hecho nadie sabe como llegar a ningun lugar mas que de memoria y valiendose de mapitas. El problema surge cuando toda empresa, pequenia, mediana o de cualquier indole tiene que confeccionar un mapa para indicar como llegar a destino. La peor situacion surge cuando no hay mapa alguno que nos indique. Todos los caminos llevan a Roma dicen algunos, pero siempre me parecio una excusa pelotuda para perderse. La verdad es que no me acostumbro nada a no saber ir a todos lados mas que de memoria o preguntando. Algunos detalles curiosos de todo esto son que algunos te dan un mapa y cuando uno lo corrobora con un mapa de la estacion, este esta alrevez, porque claro, apunta al norte. Paradojicamente en la misma estacion tenemos otro mapa, que esta alrevez. Pero eso esta bien, porque sigue apuntando al norte, pero para abajo. Definitivamente este es un caso en el que la senializacion en general debe de ser excelente porque de alguna misteriosa forma he llegado a todos lados hasta ahora, con o sin mapa. Todas estas casualidades se deben, en gran medida, a la amabilidad japonesa. Aqui reina una realidad, cuando uno no sabe que hacer y se preocupa porque no sabe como o donde ir, la persona que intenta explicarnos se preocupa mas que nosotros en que lleguemos bien. Asi es hasta el punto de dejar de hacer lo que sea que esten haciendo para acompaniarnos hasta la puerta de algun lugar, aunque eso signifique desviarse de su camino varias cuadras, llevarnos en su auto hasta donde queremos llegar, tan solo por ayudarlo a uno y hasta levantarlo a uno de una carretera bajo la nieve tan solo por hacer un favor y sin pedir algo a cambio. Son estas varias anecdotas que son bastante largas por si mismas como para desarrollarlas en este momento asiago.
Volviendo a temas anteriores, y actualizando mi informe sobre carteras de US$1200, tengo nuevos datos relacionados a la moda actual. Habiendo explicado brevemente el fenomeno de la moda y el crecimiento de la economia nacional gracias a las mujeres, he recolectado algunos datos mas que intrigantes. He de deciros que el fenomeno Louis Vuitton se expande con rapidez como una epidemia, dudando seriamente si esta vez los monos tuvieron algo que ver con todo esto. Al parecer ahora los hombres tambien lucen hermosos bolsos de la reconocida marca. Pense que seria un error como "es de mi mujer el bolso", pero al quinto hombre con cartera de prostituta (el disenio en general adaptado para que sea mas unisex) ya empece a pensar que podria ser algo mas normal. Y ciertamente me sorprendio que un hombre fuera capaz de gastar aunque sea escasos 700 dolarotes por tan poca cosa como un bolso de mano. De una mujer comprensible, pero ningun hombre haria tal locura. Esta la sociedad en una transicion en la que el hombre esta empezando a imitar la moda femenina y nos volvemos todos putos derepente?. de algo estoy seguro y es que es una pregunta que no me corresponde responder a mi. Hacerme el misterioso me hace sentir que tengo algun poder. es como irte a japon, levantar la mano y que los autos paren. Es poder psicologico. Me despido porque me tienen cansado (los paseos). Saludos y no hagan nada que yo no haria, como comer cosas del piso.