martes, 27 de febrero de 2007

De los regalos tardíos...

Un ramo de Rosas. Lo hice pensando en vos. Si, en vos, que sos especial. En vos, donde nace una sonrisa, cada vez que le atino una mirada a tus ojos. A vos, de quien nace la paciencia, cuando no le atino a tus ojos y la mirada se me va de las manos. A quien para decirme que me quieres dices lo contrario.
Era en principio un regalo de San Valentin. El más caro que pude concebir.

Pero qué importan despues de todo ya esas fechas. Me gusta decirte Feliz Día, y no porque sea algún día en especial, sino porque, no es un feliz día despues de todo? Sí, todo es feliz e inadecuado a la vez. Supongo que por eso uno se siente cursi a veces. Tal vez sólo sea cursi a veces y estoy dando vueltas en círculos. Tal vez no. Tal vez sólo quiera que me amen y no que me quieran.





Me muero por preguntarte si es igual o si es diferente querer y amar, y si
es cierto que yo te amo, y tú me quieres. Amar y querer se igualan cuando
se ponen parejos el que quiere y el que ama. Pero es que no da lo mismo.
Dicen que el querer se acaba y el amar es infinito.

Amar es hasta la muerte y querer hasta el olvido. Dile al que te cuenta
historias que el mundo es para querer y amar es la misma cosa.

Querer no es amar. Amando hay tiempo de amarlo todo: a Dios, al esposo, al mundo. Tocar el borde y el fondo y amar al hijo del pueblo como al hijo
del esposo.

Querer es ser para uno y... ¿ amar es ser para todos?...no. Amar es amar; y amar es como amar de dos modos: a unos como hijos de Dios y como a Dios, a uno solo. Amar y querer.

Parece que amar es lo que abotona y querer es lo que florece. Dicen que
amar no hace daño, donde querer deja huella. Si querer es con la uña,
donde amar es con la yema.

Querer es lo del deseo y amar es lo del servicio. Querer puebla los
rincones, amar puebla los caminos. Queriendo se tiene un gozo, y amando se tiene un... hijo.

Amar es con luz prendida, querer con luz apagada. En amar hay más desfile y en querer hay más batalla. Luego querer no es amar, querer es guerra con guerra y amar es guerra con paz.

Querer no es lo que tú sientes, querer no es lo que tú piensas; tu querer
de agua tranquila ni bulle ni arrastra piedras. Querer no es esa apacible
ternura que no hace huella. Querer es querer mil veces en cada vez que se
quiera. Querer es tener la vida repartida por igual entre el amor que
sentimos y la plenitud de amar; es no dormir por las noches, es no ver de
día el sol, es amar sin dejar sitio ni para el amor de Dios. Es tener el
corazón entre las manos guardado y, si ella pasa, sentir que se nos abren
las manos. Es tener un niño preso y envejecido en la cuna.

Querer es brasa que vive de la propia quemadura; es no reír porque hay
algo de lágrimas en la sonrisa; es no comer porque sabe a corazón la
comida. Es haber amanecido, sin habernos explicado como sin haber dormido pudimos haber soñado.

Todo eso es querer y amar... y amar es más todavía. Porque amar es la
alegría de crearse y de crear. Es algo como una idea que inventa lo que se
quiere porque al quererlo, lo crea. No hay un hombre que supere a la
versión que de ese hombre, da la mujer que lo quiere. Ni existe mujer tan
bella, ni existe mujer tan pura como la que se figura, el hombre que
piensa en ella. Por eso, al estarte amando, si con un amor te quiero con
otro te estoy creando y tú, en el querer que sientas, si con un querer me
quieres, con otro querer me inventas.

Pero allí no se detiene la creación del amor e inventa un mundo mejor para
el que ni mundo tiene. Y el amor, se vuelve afán de gritarle al
pordiosero: ¡Quiero!... y porque quiero, quiero que nadie te quite el pan,
que nadie te quite el vino, que no te duelan los pies, la limosna del
camino. Que te alces, alzado y frío, el puño de tu derecho, prestado en
rabia a tu pecho, el amor que hay en el mío.

Y así el amor es caricia que se nos va de las manos, para servicios
humanos, en comisión de Justicia.

Amar es querer mejor y si le pones medida, te resulta que el amor es más
ancho que la vida. Amar es amar de suerte, que al ponerle medidor, te
encuentres con que el amor es más largo que la muerte. Y en el querer, lo
estupendo y en el amar, lo profundo, es que algo le toque al mundo de lo
que estamos queriendo.