viernes, 15 de diciembre de 2006

De Redes, Ositos y Corpiños de vieja: ~ Joggin' ~

Perdióseme en mi carpeta Mis Documentos en una tarde de verano, esperando encontrar cosas que...no encontré. A cambio recibí un caleidoscopio de rarezas, recuerdos y por sobre todo, pedacitos de mi vida particularmente aislados. No que todo sea basura, sino que he podido rescatar escritos antiquísimos en los que yo mismo me sorprendo de mis propias particularidades mentales.

He aquí un extracto original de lo que surgió años atras, tras una discusión entablada con mi buen amigo Leo Q, quien quejandose de su poca inspiración para escribir un guión de cine para su carrera me hizo encabronar hasta el hartazgo, llevandome a escribir una breve sinopsis de lo que podría ser su guión de cine. La breve historia dice así:


Lejanamente amados:

La historia se desarrolla en el pueblito de Nakagusuku, lejano pueblo oriental con un nombre de proporciones ridículas. Allí se vivirá la historia de amor que nunca se vivirá porque en los dos amantes en discordia recae una maldición. Ella, oficinista, de largos y enrulados cabellos dorados, cual peluca de ruleros de indescriptible valor. Él, perito mercantil, de ajustados pantalones de cuero, cabellos como recién horneado pororó y ojos tan claros que a menudo colisionaba con alguna pared.
Los dos se amaban profundamente, tan así era que a menudo a ella le daba como un pinchacito en el riñón derecho, pero una maldición gitano-mitológica cayó sobre ellos misteriosamente: él abrió un sarcófago indígena de los años 40 que encontró en el altillo de su casa cuya inscripción rezaba “Sim Abrum da Tumb, Joderum Toos”. Claramente se trataba de la perdida lengua de los indígenas latinoamericanos: el latín.
Es desde ese momento que ella se transforma en una tortuga de mar todos los fines de semana y días feriados (si lo pasan al lunes también se convierte) y él se transforma en un agua viva, que a duras penas puede reptar porque ni siquiera es un animal, tan solo un pedazo de medusa. Cabe mencionar que él sufrió de acidez toda su vida y ella amaba con locura la ensalada de lechuga y tomate, hasta que descubrió que a las tortugas les da diarrea. Podrán nuestros enamorados encontrar la cura para tan desopilante maldición?...miren la película.


No es mucho mas que un arranque de ira, clichés y estupideces hecha historia :D. De todas formas espero que la hayan disfrutado, pues luego de esto puede que mi hermosa Lacayo Editora Adjunta se digne a postear algo presentandose ante el mundo.

Besos de vieja con encaje, Akira Levitè